Saturday, May 27, 2017

LA UNIDAD COMO PUEBLO, EL CONCEPTO DE PATRIA:



De: Juan Jorge, Las Palmas de Gran Canaria, España

Puerto Rico para 1898 tenía ya forjado su propia cultura que terminaba de asentarse y con esto se consiguió despertar el alma del puertorriqueño. Esto fue gracias a la labor pedagógica de escritores, pensadores y políticos de aquella época, que desde hacía muchos años hacían aflorar sentimientos sensaciones de pertenencia de arraigo, de tener una cultura singular. Puerto Rico ya no era un niño, había crecido ya era capaz de tomar sus propias decisiones y como tal los tremendos luchadores que consiguieron tantísimo y la mayor parte del pueblo puertorriqueño que los respaldó consiguieron hacer realidad lo impensable: En un mundo de estados totalitarios se había conseguido el autogobierno.
El sueño de lo conseguido se trasformó en pesadilla con la guerra se perdió todo, se retrocedió en el tiempo a épocas de Borinquén de siglos atrás donde no existía derecho alguno que valiera más que el del conquistador, ya no se era ciudadano ya no se tenían los derechos conseguidos ya no se tenía autogobierno ya solo se era colono en su propia tierra en su propia patria. ¿Acabó esto con el pueblo de Puerto Rico? ¡Y un carajo!
El pueblo puertorriqueño ya estaba forjado, era bravo defensor de su conciencia como pueblo y a pesar de la terrible represión de la lucha constante de la incesante persecución fueron tremendos luchadores que supieron mantenerse unidos con la cabeza bien alta frente al invasor de los EE.UU. Y así continuaron hasta bien entrados los años 50 donde poco a poco y en gran medida a los cambios sociales económicos Puerto Rico empezó a dejar de ser un país pobre para ser el escaparate de los EE.UU. ante el mundo de lo que la "democracia" podría ofrecer. Entrecomillo la palabra democracia pues en Puerto Rico la falta de derechos de sus ciudadanos en comparación con los estadounidenses claman al cielo.
Y así llegamos hasta nuestros días en que Puerto Rico ya no es el escaparate de los EE.UU. donde se vuelve social y económicamente al siglo XIX a marchas forzadas. Donde los medios de comunicación, el sistema educativo, los medios sociales y económicos, buena parte de la clase política mantienen al pueblo dividido, enfadado, sin saber a quién o a qué creer pues son muchos los engaños son muchas las promesas son muchos los sinsabores. Todo esto que escribo son impresiones mías no pretendo dar clases ya que respetuosamente es la opinión de una simple persona que intenta desde la distancia hacer ver que lo importante es recuperar lo que sois en realidad: Un pueblo bravo y orgulloso que tiene que dejar de lado debates estériles y recuperar lo verdaderamente importante LA UNIDAD COMO PUEBLO, EL CONCEPTO DE PATRIA. El cómo llevar a cabo esto y su significado solo está en manos de los puertorriqueños.
La Patria es una unidad total, en que se integran todos los individuos y todas las clases; la Patria no puede estar en manos de la clase más fuerte ni del partido mejor organizado. La Patria es una síntesis trascendente, una síntesis indivisible, con fines propios que cumplir; y creo que la gente de bien lo que quiere es que sea el instrumento eficaz, al servicio de una unidad indiscutible, de esa unidad permanente, de esa unidad irrevocable que se llama Patria.
Para tener patria se ha de recobrar resueltamente el sentido universal de su cultura y de su Historia. Aunque hay muchos que creen que para aunar voluntades conviene ofrecer las soluciones más tibias; creen que se debe ocultar en la propaganda todo lo que pueda despertar una emoción o señalar una actitud enérgica y extrema. ¡Qué equivocación! A los pueblos no los han movido nunca más que los poetas, y ¡ay del que no sepa levantar, frente a la poesía que destruye, la poesía que promete!